La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, recibió en la Casa Blanca a los enviados especiales de Rusia y Ucrania en el marco de las conversaciones sobre el conflicto bélico, en un acto centrado en la revisión del cese al fuego temporal concretado recientemente en la localidad ucraniana de Oleshki, en la región de Jersón.
Durante la ceremonia celebrada en el Gran Vestíbulo de la residencia oficial, Melania Trump reconoció las gestiones del presidente ucraniano Volodímir Zelenski y del mandatario ruso Vladimir Putin para pactar la tregua provisional. La primera dama destacó que la cooperación alcanzada sienta un precedente relevante para avanzar hacia la pacificación de la zona y llamó a consolidar acuerdos de mayor alcance a partir de la atención al sufrimiento de las poblaciones afectadas.
Al encuentro asistieron el comisionado del Parlamento ucraniano para los Derechos Humanos, Dmitró Lubinets, y el enviado especial de la presidencia rusa, Kirill Dmitriev. Asimismo, acudieron cuatro periodistas estadounidenses que viajaron a la zona de conflicto para documentar el desarrollo del operativo.
Según la Casa Blanca, la primera dama asumió un rol de intermediaria exclusiva para facilitar la entrega de asistencia humanitaria y coordinar la evacuación de casi 800 civiles. El cese al fuego en Oleshki tuvo vigencia del 27 de octubre al 1 de noviembre para permitir la salida de residentes y el abastecimiento de insumos a la población que permaneció en la zona.
Durante el evento, la delegación ucraniana entregó a Melania Trump la Orden de la Princesa Olga de primer grado, una de las máximas distinciones estatales concedidas a mujeres en Ucrania, en reconocimiento a su labor de mediación. Por su parte, la representación del Kremlin expresó su agradecimiento por la intervención de la primera dama, aunque precisó que por el momento no contempla replicar esquemas similares en otras áreas del conflicto.














