Este jueves, las autoridades de Filipinas clasificaron formalmente como «persona de interés» a Thomas Markle Jr. dentro del proceso por pornografía infantil abierto contra su progenitor, Thomas Markle Sr., quien permanece bajo investigación ministerial tras el descubrimiento de material explícito de abuso sexual infantil en su residencia de la provincia de Cebú.
El secretario de Interior filipino, Jonvic Remulla, detalló que existen líneas de investigación que sugieren una presunta vinculación del hijo en los hechos. Si bien aclaró que de momento no cuenta con estatus formal de sospechoso imputado, el funcionario sentenció: «Acusar únicamente al padre es sólo la mitad del trabajo policial».
Aunque fue el propio Markle Jr., de 60 años, quien entregó voluntariamente los dispositivos a finales de octubre, los agentes no descartan su complicidad. Diversas declaraciones testimoniales afirmaron haber visto el ingreso recurrente de menores al inmueble, desde donde se apreciaban aros de luz utilizados habitualmente para grabaciones de video. Frente a los señalamientos, el aludido argumentó que empleaba dicha iluminación para contenido personal en redes sociales; sin embargo, los peritos cibernéticos revisaron sus perfiles públicos y corroboraron que en sus cuentas no figura ninguna persona menor de edad.
Remulla reveló la magnitud del material confiscado: se han recuperado cerca de 7 mil 500 fotografías y un video que documentan abusos contra niños y niñas de entre 10 y 11 años, de ascendencia asiática, latina y europea. Actualmente, la Policía Nacional de Filipinas busca certificar la propiedad de los aparatos asegurados a Markle Sr., de 82 años, y ha solicitado la asistencia técnica del Buró Federal de Investigaciones (FBI), dado que los seis teléfonos incautados proceden de Estados Unidos y requieren un rastreo exhaustivo de sus tarjetas SIM y registros de compra.
La pesquisa ministerial se desató el 23 de octubre a raíz de la denuncia de Markle Jr., quien afirmó hallar las imágenes entre los objetos que su padre abandonó en Cebú al mudarse a mediados de año. Tras destaparse el caso, la duquesa de Sussex, Meghan Markle, confirmó mediante una carta remitida al diario británico The Sun que tuvo conocimiento de estos señalamientos contra su padre desde 2018 por advertencias de la policía británica, motivo determinante por el cual cortó todo vínculo familiar y vetó el contacto con sus hijos.














