El senador demócrata Jon Ossoff disputa este martes su escaño por el estado de Georgia, en una contienda determinante que definirá el balance de poder en el Senado de Estados Unidos (EE. UU.) y el margen legislativo del presidente Donald Trump para la segunda mitad de su administración. El proceso electoral llega precedido por una cifra histórica de sufragio anticipado, con cerca de 2,83 millones de votos emitidos, equivalentes al 37,5 % del padrón de votantes registrados activos, en una entidad clave que Trump ganó en las elecciones presidenciales de 2024.
Ossoff, de 39 años y considerado una figura relevante dentro del Partido Demócrata con proyección hacia 2028, se enfrenta en las urnas al legislador republicano Mike Collins, quien cuenta con el respaldo expreso de la Casa Blanca. Durante sus mítines de cierre, el senador demócrata centró su discurso en críticas hacia la gestión económica de Washington por el encarecimiento del costo de vida y la política exterior en torno a Irán, al tiempo que confió en una movilización récord del electorado joven y del creciente padrón hispano, que suma casi medio millón de votantes en el estado, para defender su curul.
La batalla por Georgia se erige como una de las piezas más disputadas del mapa electoral nacional, en un Senado actualmente controlado por el bloque republicano con 53 bancas frente a 47 de los demócratas. Respecto al despliegue de observadores federales ordenado por el Departamento de Justicia en centros de votación, la campaña de Ossoff aseguró contar con un equipo legal preventivo para defender las garantías constitucionales de los votantes ante cualquier eventual impugnación durante la jornada comicial.














