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El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció este lunes la muerte de al menos 18 personas tras una oleada de ataques perpetrados por la aviación de Rusia contra la comunidad de Komishuvaja, ubicada en la línea de frente dentro de la región de Zaporiyia.

De acuerdo con el mandatario ucraniano, el impacto se concentró en una escuela habilitada como refugio y módulo logístico para la población civil: «Los ataques fueron dirigidos contra una escuela utilizada para propósitos humanitarios, la gente estaba recibiendo ayuda humanitaria allí», precisó el jefe de Estado al confirmar el saldo inicial de víctimas.

Los reportes militares detallan que las fuerzas rusas lanzaron cerca de una decena de bombas aéreas guiadas, artefactos de alto poder destructivo provistos con alerones y módulos de navegación satelital lanzados desde aeronaves de combate para golpear objetivos a larga distancia.

Zelenski informó que brigadas de emergencia y personal de protección civil mantienen operativos continuos de rescate entre los escombros en busca de sobrevivientes y cuerpos atrapados. Asimismo, condenó la intencionalidad del bombardeo al subrayar el conocimiento previo de las actividades asistenciales en la zona: «Los rusos no podían no saber que cada semana los vecinos que se han quedado en Komishuvaja reciben ayuda humanitaria en ese mismo lugar».

Finalmente, el mandatario sostuvo que este nuevo golpe letal contra infraestructura civil y de socorro evidencia que el Kremlin no muestra voluntad real de avanzar hacia un alto al fuego o negociar un acuerdo de paz para poner fin al conflicto armado.