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La historia de Frida, la perrita rescatista que se convirtió en símbolo de esperanza después del sismo del 19 de septiembre de 2017, vuelve a cobrar relevancia en el marco del 60 aniversario del Plan Marina, un programa de la Armada de México dedicado a auxiliar a la población durante emergencias y desastres naturales.

La Secretaría de Marina destacó la importancia de los binomios caninos, integrados por un perro y su manejador, quienes trabajan en coordinación para localizar personas atrapadas entre escombros o desaparecidas. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres, estos equipos requieren entrenamiento especializado: mientras el perro utiliza principalmente su capacidad olfativa para rastrear personas, el guía dirige la búsqueda y analiza las señales que recibe.

Frida, una labrador de color miel, nació el 12 de abril de 2009 y comenzó su trayectoria operativa en 2010, durante las labores de rescate posteriores al terremoto de Haití. También participó en la explosión de la Torre de Pemex, en 2013, y en las operaciones de búsqueda tras los sismos de 2017 en Oaxaca y Ciudad de México. Durante su servicio logró localizar a 55 personas, 12 de ellas con vida. Falleció el 15 de noviembre de 2022, a los 13 años.

El Plan Marina fue formalizado en 1966 y desde entonces ha participado en emergencias nacionales e internacionales, incluidos huracanes, inundaciones y terremotos.

Como parte de sus acciones recientes, la Marina reportó 114 mil 928 atenciones médicas en comunidades de difícil acceso durante 2024 y 2025.