La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que Guadalupe Taddei, exconsejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), traicionó la confianza del pueblo de México, y pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizar una investigación profunda sobre las contrataciones del organismo electoral, con el objetivo de esclarecer posibles irregularidades y deslindar responsabilidades.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria sostuvo que las investigaciones deben abarcar tanto la gestión de Taddei como las administraciones anteriores del INE y los organismos electorales estatales.
Subrayó que no se debe encubrir a ninguna persona involucrada en posibles actos de corrupción y que corresponde a las autoridades competentes determinar si existen responsabilidades administrativas o penales.
Sheinbaum también cuestionó los contratos para la adquisición de materiales y papelería electoral, al señalar que un grupo reducido de empresas ha concentrado adjudicaciones durante más de dos décadas.
De acuerdo con la presidenta, algunas compañías operan como intermediarias y han obtenido contratos mediante licitaciones que deben revisarse para garantizar la transparencia y la competencia; por ello, insistió en que la auditoría no debe limitarse al periodo de Taddei, sino revisar los antecedentes de estas contrataciones.
En respuesta a los señalamientos sobre el nombramiento de Taddei, la presidenta rechazó que haya sido designada directamente por el entonces mandatario Andrés Manuel López Obrador o que su elección haya sido una decisión de Morena.

Recordó que llegó a la presidencia del INE en 2023 mediante un proceso de insaculación realizado en la Cámara de Diputados. Asimismo, señaló que su trayectoria dentro de los organismos electorales comenzó antes de la llegada de Morena al gobierno federal.
Como parte de las medidas para modificar el esquema de contratación de materiales electorales, Sheinbaum anunció que la próxima semana presentará una propuesta para fortalecer Talleres Gráficos de México y convertirlo en una empresa del Estado con un consejo de administración y mecanismos de vigilancia externa.
El objetivo es que esta institución produzca la mayor parte de los insumos utilizados en las elecciones, incluidas boletas, mamparas y otros materiales, bajo criterios de precios justos y transparencia.
La mandataria también planteó ampliar la participación de empresas en la fabricación de otros insumos electorales, como los chalecos utilizados por el personal encargado de capacitar a funcionarios de casilla.
Con ello, busca reducir la dependencia de un grupo limitado de proveedores y revisar las condiciones en las que se han asignado contratos durante años.
Finalmente, Sheinbaum consideró que el caso debe contribuir a mejorar el sistema electoral mexicano mediante una revisión de las contrataciones, los gastos y los privilegios de los organismos electorales.














