Durante la cumbre Rusia-África celebrada en Moscú, el presidente ruso, Vladímir Putin, reconoció el interés de su país por reubicar infraestructura productiva en territorio africano, impulsado por el impacto de las sanciones económicas impuestas por Occidente. El mandatario afirmó que este movimiento responde a un beneficio mutuo frente a la actual coyuntura financiera que atraviesan las empresas rusas.
En su discurso frente a líderes del continente, Putin criticó las metodologías de las antiguas potencias coloniales y aseguró que el empresariado de su nación opera bajo estrictas normas de equidad, honestidad y respeto. Destacó que las inversiones rusas buscan incentivar el desarrollo económico local, priorizando el bienestar de los trabajadores, la protección ecológica y el cuidado medioambiental.
Asimismo, el jefe del Kremlin detalló que el 85% de los intercambios comerciales bilaterales ya se efectúa en rublos. En el ámbito agrícola, resaltó el incremento en el suministro de fertilizantes minerales, cuyas cifras pasaron de 1.5 millones de toneladas el año pasado a superar los 2.2 millones en el periodo en curso, manifestando además la disposición de compartir tecnología especializada.
Por último, el mandatario señaló que el volumen comercial con medio centenar de naciones africanas rebasó los 27 mil millones de dólares durante 2025, frente a los 50 mil millones registrados con Asia Central, subrayando que África debe consolidarse como un polo de producción y manufactura, y no únicamente como un mercado de consumo.














