El responsable del tiroteo perpetrado en la localidad francesa de Trappes, en la periferia de París, admitió ante las autoridades que su propósito era atentar deliberadamente contra personas “musulmanas, africanas o norteafricanas”. Durante sus declaraciones ante los investigadores, el agresor sostuvo que dicha comuna representa “un refugio de islamistas” para justificar el ataque, según confirmó este jueves el fiscal Antiterrorista de Francia, Olivier Christen.
A pesar de haber confesado la autoría de los disparos, el sospechoso rechazó la etiqueta de racista al argumentar que consideraba su conducta como un acto “legítimo”. No obstante, la Fiscalía Antiterrorista ha calificado al detenido como un “terrorista racista” y remarcó el elevado nivel de planificación observado en la operación, respaldado por múltiples evidencias reunidas durante las primeras pesquisas judiciales.
Los registros practicados por las fuerzas de seguridad en la vivienda del imputado, ubicada en un municipio cercano al escenario del ataque, sacaron a la luz diverso material de propaganda de extrema derecha. Entre los elementos incautados figuran folletos y pegatinas con el logotipo del partido ultra Agrupación Nacional (RN), la formación que lidera Marine Le Pen.
Junto al material propagandístico, los agentes hallaron en el domicilio un ejemplar del libro Mein Kampf de Adolf Hitler, además de una Biblia y un Corán. La investigación prosigue para esclarecer la red de contactos del acusado y determinar el alcance completo de los preparativos que precedieron a la acción armada en el departamento de Yvelines.














