Los principales sindicatos, gremios docentes y organizaciones sociales e indígenas de Ecuador convocaron a una manifestación nacional en Quito para rechazar las políticas económicas y de seguridad del presidente Daniel Noboa. Las dirigencias sociales acusaron a la administración gubernamental de ser «incapaz» de responder a las demandas estructurales de la ciudadanía y llamaron a movilizarse en defensa de los derechos democráticos y las libertades civiles.
El presidente del Frente Popular, Nelson Erazo, denunció que el Ejecutivo no atiende la escasez de medicamentos en el sistema hospitalario, la falta de inversión en educación y generación de empleo, así como el abandono del sector agrícola. Asimismo, el dirigente sostuvo que el mandatario ha recurrido a la persecución de líderes sociales y políticos ante el creciente descontento popular, advirtiendo que las organizaciones mantendrán las protestas activas tanto en las calles como en el escenario electoral.
Por su parte, el presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), Andrés Quishpe, adelantó un cronograma escalonado de marchas que continuará durante las próximas semanas: movilizaciones el 7 y 15 de noviembre, participación en las marchas feministas del 25 de noviembre y una jornada final el 10 de diciembre por los derechos humanos. Los líderes gremiales llamaron a trabajadores, estudiantes y campesinos a sumarse al paro y pidieron a la población castigar en las urnas a los candidatos respaldados por el oficialismo.













