Al menos 30 personas perdieron la vida este miércoles tras registrarse una colisión entre dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo, al sur de Madrid, según el balance actualizado por las autoridades del Gobierno regional de Castilla-La Mancha. El siniestro ocurrió a las 08:54 hora local entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda, involucrando a una unidad de Renfe y otra de la empresa Iryo que cubrían la ruta entre la capital española y Sevilla.
Como consecuencia directa del impacto, la empresa Renfe confirmó la suspensión total del tráfico ferroviario en el corredor que conecta Madrid con Ciudad Real y la región de Andalucía. En respuesta a la magnitud del accidente, la administración autonómica activó de inmediato el Plan Territorial de Emergencia para coordinar las labores de rescate e investigación en el trágico punto kilométrico 118.
Al lugar se desplazaron brigadas de bomberos, tres helicópteros de salvamento y unidades de cuidados intensivos móviles, apoyados por efectivos de la Unidad Militar de Emergencias movilizados por el Ministerio del Interior. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la suspensión de su agenda oficial para monitorear las tareas de asistencia, mientras que el rey Felipe VI e integrantes de la cúpula política expresaron su condolencia ante la gravedad de lo ocurrido.
Líderes de la Unión Europea y jefes de Estado también reaccionaron al percance; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente francés, Emmanuel Macron, transmitieron su solidaridad ante el drama en Toledo. Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, advirtió sobre el alto impacto del evento y las severas consecuencias asistenciales que afrontan las autoridades sanitarias.
Este accidente ferroviario sucede en un momento sensible, en plena campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre y a menos de un año de la colisión registrada en Adamuz, Andalucía, que cobró la vida de 46 personas en enero pasado. Aquel antecedente y un incidente posterior en Cataluña reabrieron el debate nacional sobre las condiciones de mantenimiento y la seguridad de la red de alta velocidad de España, la segunda más extensa del mundo.














