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El raro esqueleto de un Nanotyrannus, un dinosaurio con apariencia de Tyrannosaurus rex en miniatura, se convirtió en uno de los fósiles más caros del mundo al ser subastado este martes en Nueva York por 47.3 millones de dólares, según confirmó la casa Sotheby’s. La cifra superó ampliamente las estimaciones iniciales de la firma, que preveía una recaudación de entre 6 y 9 millones de dólares.

El espécimen, apodado “Jodi”, se posicionó como el segundo fósil de dinosaurio más costoso jamás vendido en una subasta, situándose únicamente por detrás de un T. rex comercializado este verano por 50.1 millones de dólares. El nuevo comprador decidió mantener su identidad en el anonimato tras imponerse a otros cinco postores en una puja telefónica y en línea que duró aproximadamente 12 minutos.

El Nanotyrannus habitó la Tierra hace 67 millones de años durante el periodo Cretácico y medía la mitad de la longitud de un T. rex adulto. La pieza subastada, descubierta en Montana en 2019 por la ranchera Jodi Pierson, mide 2.9 metros de alto por casi 6 metros de largo y presenta una conservación cercana al 70%, lo que la convierte en uno de los tres únicos esqueletos conocidos de esta especie.

Investigaciones recientes confirmaron que este espécimen corresponde a un primo lejano del T. rex y no a un ejemplar joven, caracterizándose por extremidades anteriores más largas, garras de mayor tamaño y dientes afilados en forma de hoja. Sotheby’s destacó el trabajo de los excavadores cuya labor documentó la serie Dino Hunters, resaltando la relevancia del hallazgo para el ámbito científico.