Los Tucanes de Tijuana y Marca Registrada interpretaron canciones señaladas por las autoridades como apología del delito durante sus presentaciones en la Expogan 2026, en Chihuahua capital. Los conciertos, realizados el 23 y 24 de octubre, respectivamente, reavivaron la controversia sobre las restricciones municipales a los narcocorridos y sus consecuencias económicas para los organizadores.
Durante su presentación, Los Tucanes interpretaron nueve canciones que quedaron sujetas a revisión de la autoridad. Un día después, el vocalista de Marca Registrada, Fidel Castro, lanzó una frase antes de comenzar Si Fuera Fácil: “Muchachos, por favor, que valga la pena la multa”, de acuerdo con videos difundidos en redes sociales.
El subdirector de Gobernación Municipal, Pedro Germán Oliva Jiménez, informó que se hicieron efectivas las garantías económicas de ambos espectáculos, por 762 mil 515 pesos cada una, lo que suma más de 1.5 millones de pesos. Sin embargo, las sanciones definitivas aún están pendientes: los organizadores cuentan con cinco días hábiles para responder a las actas administrativas y la autoridad determinará después si procede imponer montos adicionales. La responsabilidad administrativa recae directamente en los empresarios organizadores.
La medida se basa en el Reglamento de Diversiones y Espectáculos Públicos del municipio de Chihuahua, que exige garantías económicas a promotores de eventos cuando se anuncian intérpretes o contenidos que puedan hacer apología del delito o de sus autores. La disposición no constituye una prohibición nacional de los narcocorridos ni impide de manera general que se escuchen o graben estas canciones; regula los espectáculos públicos dentro del municipio.
El antecedente más reciente involucra también a Los Tucanes de Tijuana. En mayo de 2025, la agrupación interpretó 12 canciones que las autoridades consideraron contrarias al reglamento durante la Feria Santa Rita. El Ayuntamiento informó entonces de una sanción de 735 mil 410 pesos. La regulación municipal, sin embargo, tiene antecedentes de más de una década: en 2012, el gobierno local ya advertía que los organizadores podían ser multados si los artistas interpretaban narcocorridos durante la Expogan.
Los nuevos procedimientos reflejan que la restricción no se limita a una advertencia previa al concierto: incluye garantías económicas y posibles sanciones posteriores. En esta ocasión, las autoridades deberán resolver los expedientes para establecer el monto final de las multas, mientras los videos de las presentaciones alimentan el debate sobre los límites entre la expresión musical, la regulación de espectáculos y la apología del delito.













