El magistrado del Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil, Cristiano Zanin, ordenó extender por dos horas el horario de votación en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, concediendo la medida cautelar promovida por el equipo jurídico del mandatario y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva.
Originalmente, los centros de votación tenían previsto cerrar a las 17:00 hora de Brasilia (20:00 GMT); con la resolución judicial, la jornada se prolongará hasta las 19:00 horas. La resolución atiende al reclamo del Partido de los Trabajadores (PT), que denunció que autoridades municipales en distintas demarcaciones estaban limitando deliberadamente la operatividad del transporte público para entorpecer el sufragio.
La movilidad urbana resulta determinante para el electorado en Brasil, ya que una porción significativa de la población depende de las redes de autobús para trasladarse hacia los centros de votación donde mantiene su registro civil. Analistas y operadores de campaña coinciden en que las bases de votantes afines a Lula da Silva presentan una mayor dependencia hacia el transporte gratuito y colectivo en las principales cabeceras urbanas.
Ante este panorama, la representación del gobernante recurrió ante las instancias de la Justicia Electoral y el máximo tribunal para acusar irregularidades generalizadas en el traslado de ciudadanos en diversas entidades federativas. La resolución judicial no solo amplía el plazo de apertura de las casillas, sino que respalda la instrucción de actuar penalmente y detener en flagrancia a aquellos funcionarios o concesionarios que obstruyan de forma deliberada el libre tránsito de los electores hacia las urnas.













