La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) confirmó este domingo la recepción de restos humanos que podrían pertenecer a los cuatro militares salvadoreños desaparecidos tras una emboscada perpetrada por bandas armadas en la capital de Haití, una versión que fue desestimada previamente por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
Mediante un comunicado oficial, la misión multinacional avalada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas precisó que los fragmentos recuperados se vinculan a la agresión armada registrada el pasado 18 de octubre de 2026 en la localidad de Santo, perteneciente al distrito de Croix-des-Bouquets, en la periferia de Puerto Príncipe. No obstante, el mando multinacional acotó que por el momento se encuentra a la espera de los estudios forenses correspondientes para determinar la identidad biológica de las víctimas.
La localización inicial de los restos fue divulgada por The New York Times; sin embargo, Nayib Bukele, quien autorizó el despliegue de un contingente especializado de búsqueda en la isla caribeña, descartó enfáticamente que se trate de los elementos de su país.
A través de su cuenta oficial en la red X, el gobernante salvadoreño aseguró que «no son nuestros hombres» tras analizar los reportes técnicos de la ONG Hero Client Rescue, dirigida por el exfuncionario del Departamento de Estado, Scott Reece. El mandatario expuso que los cuerpos calcinados presentan rasgos anatómicos incompatibles con los aerotécnicos salvadoreños, correspondiendo preliminarmente a un menor, a una persona de complexión más robusta y a restos con indumentaria castrense ajena.
Asimismo, Bukele publicó imágenes de credenciales pertenecientes a un ciudadano de Chad halladas en el lugar. Al respecto, la GSF aclaró que la tarjeta de identidad corresponde a un efectivo de ese país que se encuentra ileso y en servicio, explicando que la identificación fue extraviada de manera accidental durante los operativos de búsqueda y rescate en el perímetro.
Finalmente, la corporación internacional reiteró su compromiso de mantener la coordinación operativa junto a la Policía Nacional de Haití para neutralizar el control territorial de las pandillas armadas y salvaguardar la estabilidad de las comunidades civiles.













