Las fuerzas de seguridad de Israel desplegaron una intensa y amplia operación militar en la ciudad palestina de Hebrón, situada al sur de Cisjordania ocupada, tras un ataque armado que cobró la vida de dos soldados israelíes.
De acuerdo con los reportes oficiales del municipio local y organizaciones humanitarias, la redada provocó el desplazamiento forzoso de al menos mil 600 personas pertenecientes a unas 200 familias, de las cuales un porcentaje significativo carece de un sitio alternativo para refugiarse mientras continúan las restricciones en la zona.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) condenó enérgicamente los operativos, calificándolos como un castigo colectivo desproporcionado y una peligrosa escalada en la región. Por su parte, el mando militar israelí sostuvo que las acciones buscan desmantelar infraestructura vinculada a grupos armados, realizar cateos focalizados y demoler estructuras calificadas de irregulares.
Paralelamente, el primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que las operaciones en Cisjordania se mantendrán activas durante los próximos días bajo un riguroso cerco de seguridad que limita drásticamente la movilidad de los residentes locales.












