Edson Álvarez, capitán de la Selección Mexicana vuelve a estar en el centro de la polémica. Su exproductor audiovisual, Juan José López Ordóñez, aseguró esta semana en entrevista con revista de espectáculos y en conferencia de prensa que el futbolista, su exsuegro Jonathan Toache Bedolla y la médica Diana Magaña habrían operado durante la pandemia una plataforma llamada «Resistencia», dedicada presuntamente a emitir y vender certificados falsos de vacunación contra el COVID-19, desde unas oficinas en Polanco, en la Ciudad de México.
De acuerdo con el relato del productor, el sistema permitía generar documentos apócrifos con código QR, número de lote, nombre de la vacuna y lugar de expedición como Campo Marte o Azcapotzalco sin que las personas recibieran la dosis. López Ordóñez afirmó que se habrían expedido alrededor de 27 mil certificados a 500 dólares cada uno, cifras que no han sido comprobadas de manera independiente, y mencionó a varias celebridades como supuestas clientas, sin presentar prueba alguna al respecto. También sostuvo que el propio jugador habría utilizado estos documentos durante su etapa en el Ajax y para acudir al Mundial de Qatar 2022.
La acusación no llega sola. López Ordóñez mantiene desde septiembre una disputa legal y mediática con el futbolista: reclama un adeudo de 3.5 millones de pesos por la producción de un documental sobre su vida que nunca vio la luz, y asegura que el 3 de noviembre de 2024 sufrió una privación de la libertad, de la cual responsabiliza a personas del entorno del mediocampista. El 14 de septiembre presentó denuncias por fraude y secuestro ante la Fiscalía de la Ciudad de México, y las partes están citadas para el próximo 12 de noviembre, según su abogado, Gerardo Rincón.
El propio Edson Álvarez respondió en septiembre, tras las primeras acusaciones, con un rechazo categórico: advirtió que las acusaciones serias se sostienen con pruebas ante las autoridades y no mediante declaraciones en los medios, y anunció que su equipo jurídico evaluaría acciones legales en defensa de su nombre. Al cierre de esta nota, el jugador del West Ham no se ha pronunciado de forma específica sobre los supuestos certificados, y ninguna autoridad ha confirmado una investigación por este tema: todo lo dicho hasta ahora proviene de la versión de una sola persona, envuelta en un conflicto económico con el acusado.












