La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió este jueves en el Palacio de Miraflores a Dinorah Figuera, jefa de la delegación opositora en la mesa de diálogo, y a Jorge Rodríguez, representante del oficialismo. El encuentro dio seguimiento a las negociaciones para una transición política, aunque las partes todavía no han definido un calendario para las próximas elecciones.
La reunión ocurrió un día después del cierre de la tercera ronda de conversaciones, que concluyó con compromisos para revisar leyes relacionadas con los derechos políticos, las manifestaciones públicas y las inhabilitaciones de dirigentes. También se acordó avanzar en la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y mantener gestiones para recuperar activos venezolanos depositados en el extranjero.
Figuera ha planteado que las elecciones presidenciales podrían celebrarse a finales de 2027 o principios de 2028, siempre que existan garantías para una votación creíble. Entre las condiciones que considera necesarias figuran revisar el registro electoral, renovar las instituciones judiciales y electorales, y permitir que los partidos políticos participen sin restricciones. Estas fechas son una expectativa de la delegación opositora, no un acuerdo oficial.
El diálogo, impulsado con respaldo de Washington, no incluye al movimiento de María Corina Machado, quien permanece fuera de Venezuela. Este jueves, seguidores de la dirigente se manifestaron en Caracas y otras ciudades para exigir elecciones libres y un calendario definido.
Así, el acercamiento entre Rodríguez y Figuera mantiene abierto un canal de negociación, pero persisten diferencias sobre las garantías democráticas y los plazos electorales. La próxima ronda está prevista para noviembre, mientras sectores opositores reclaman resultados concretos.












