El Gobierno de Cuba tildó este miércoles de «acto infame sin valor legal ni ético» la orden de arresto emitida en Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro, de 95 años, en relación con el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate. En una concurrida rueda de prensa con la prensa internacional en La Habana, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció que las acciones judiciales promovidas desde Florida y el endurecimiento de sanciones por parte de la administración de Donald Trump buscan asfixiar la economía de la isla, aunque auguró que la política de Washington «tendrá que cambiar» tarde o temprano.
La orden judicial, impulsada por la Fiscalía del estado de Florida tras la reapertura de las investigaciones el año pasado, acusa al exmandatario y líder histórico de conspiración para cometer asesinato en primer grado por la muerte de cuatro personas durante el incidente aéreo ocurrido cuando Castro encabezaba el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Este recurso se suma a la imputación formulada a nivel federal en mayo pasado, elevando la fricción diplomática entre ambas naciones a su punto más crítico en décadas.
El recrudecimiento de la ofensiva judicial de Estados Unidos coincide con un periodo de máxima presión económica e hidrocarburífera sobre la isla, donde las restricciones internacionales y la crisis energética han tensado el panorama interno. No obstante, las autoridades cubanas ratificaron la disposición del pueblo a resistir el cerco económico, apelando al rechazo de la propia comunidad cubanoamericana a las medidas que agudizan el sufrimiento de la población civil.










