Terminó la batalla legal para Julian Assange, la jueza del tribunal estadunidense de las Islas Marianas del Norte, Ramona V. Manglona, determinó que fueron justos y razonables los años que pasó tras las rejas en Reino Unido y reconoció los «14 años de calvario» que sufrió ante la amenaza de enfrentar la justicia de Estados Unidos, por lo que lo dejó en libertad y retirará «inmediatamente» la petición de extradición.
En lo que fue su última audiencia, el fundador de WikiLeaks se declaró culpable de un cargo de conspiración para obtener y divulgar información de defensa nacional de Estados Unidos. Al describir sus acciones, Assange dijo que trabajando como periodista alentó a su fuente «a proporcionar información que se decía que era clasificada con el fin de publicarla».
La jueza Manglona aceptó la declaración de culpabilidad y con ello puso fin al caso penal de intriga internacional y a la persecución que durante cinco años llevó a cabo el gobierno de Estados Unidos contra Julian Assange, de 52 años, quien ya regresó a Australia.
El periodista australiano enfrentaba un caso por supuestamente violar la Ley de Espionaje de Estados Unidos por divulgar en 2010, en su sitio WikiLeaks, más de 700 mil documentos confidenciales sobre las actividades militares estadunidenses, especialmente en Irak y Afganistán.
Desde 2019 se encontraba detenido en la cárcel de alta seguridad de Belmarsh, al sureste de Londres.
El gobierno británico ya había concedido su extradición, pero Assange presentó una apelación, por lo que continuó en ese país hasta ayer, cuando firmó el acuerdo de culpabilidad que sería presentado este martes ante el tribunal de las Islas Marianas del Norte, un Estado Libre Asociado de Estados Unidos situado en el Pacífico occidental.