El Gobierno de Francia analiza la posibilidad de suspender de forma temporal el funcionamiento de las redes sociales para impedir la coordinación de saqueos y actos de violencia. Durante una comparecencia ante el Senado, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, admitió que la interrupción de plataformas digitales se contempla como una opción viable, aunque precisó que una medida de esta naturaleza únicamente podría ejecutarse bajo condiciones jurídicas estrictamente delimitadas.
La propuesta, surgida a partir de solicitudes de diversos alcaldes, responde al uso en tiempo real de aplicaciones como TikTok y Snapchat por parte de los manifestantes. Según las autoridades, estas herramientas digitales han facilitado la convocatoria a movilizaciones que derivan en disturbios, la organización logística de pillajes en comercios y la alerta constante sobre el despliegue de las fuerzas policiales en las calles.
Nuñez señaló que existe un precedente sentado en 2025 por el Consejo de Estado —la máxima instancia administrativa del país—, el cual determinó que la suspensión de plataformas es factible en principio, siempre que responda a criterios rigurosos. No obstante, el titular de Interior reconoció las complejas dificultades técnicas y legales que entrañan tanto el bloqueo generalizado de redes como la interceptación de mensajería cifrada.
El posible bloqueo de plataformas se suma a las severas restricciones de movilidad vigentes, que incluyen toques de queda parciales en urbes de alta densidad como París, Marsella, Lyon y Niza. La estrategia gubernamental busca sofocar la escala de vandalismo desencadenada tras las protestas del pasado sábado 17 de octubre contra el alza en el costo de vida y el deterioro de los servicios públicos, eventos que dejan hasta el momento un saldo superior a tres mil establecimientos afectados.










