La Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitó una intervención anticipada y coordinada a escala internacional para proteger a las poblaciones vulnerables ante la llegada de un episodio del fenómeno climático «El Niño», cuya intensidad podría ser sin precedentes y ubicarse por encima de la media. Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), advirtió que el evento alcanzará su punto crítico hacia finales de 2026, por lo que instó a prevenir sus consecuencias más graves.
El llamado conjunto, presentado en Ginebra por Saulo y el jefe de operaciones humanitarias de la ONU, Tom Fletcher, busca hacer frente a un aumento de temperaturas que impactará en las precipitaciones y multiplicará el riesgo de sequías e inundaciones. Las autoridades prevén choques económicos, crisis alimentarias y desplazamientos de población que afectarán de manera directa a regiones de América Latina, África, Asia y el Pacífico.
Ante este escenario, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) movilizó más de para asistir de forma preventiva a 11 naciones altamente expuestas, entre las que destacan El Salvador, Chad, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur. Asimismo, el organismo internacional solicitó a bancos de desarrollo e instituciones financieras liberar recursos antes de que se registren los mayores impactos.
La asistencia prioritaria contempla el suministro de insumos agrícolas en el sur de África antes de los períodos de siembra, ayuda inmediata a América Central para preservar medios de subsistencia y apoyo de emergencia a Somalia, Etiopía y Kenia previo a la temporada de lluvias intensas. De igual forma, los países de Asia y el Pacífico preparan contingencias para afrontar sequías, inundaciones y ciclones derivados de este evento natural.










