Decenas de personas, líderes comunitarios y defensores de derechos humanos acompañaron este martes el funeral del exfiscal anticorrupción Juan Francisco Solórzano Foppa, asesinado el pasado sábado a los 43 años por sicarios en Guatemala. El féretro del reconocido jurista fue despedida en una emotiva ceremonia que combinó rituales indígenas, música de salsa y pancartas exigiendo el esclarecimiento del crimen, en un acto que convirtió el duelo familiar en una movilización ciudadana en rechazo a la impunidad.
Solórzano Foppa era considerado una de las figuras clave en la persecución de redes de macrocorrupción e impunidad en el país centroamericano, tras su desempeño en la Fiscalía y al frente de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). Durante las exequias, su madre, Silvia Solórzano Foppa, enfatizó que el legado y el compromiso del abogado persisten, mientras organismos internacionales y misiones diplomáticas observan con preocupación el deterioro de las garantías de seguridad para los operadores de justicia en la región.
El homicidio del exfuncionario representa un grave hito en la escalada de violencia contra fiscales, jueces y periodistas que han encabezado investigaciones de alto impacto en Centroamérica. La comunidad internacional ha instado a las autoridades guatemaltecas a realizar una investigación exhaustiva e independiente para dar con los autores materiales e intelectuales del magnicidio, en medio de alertas globales por el acoso sistémico hacia los referentes de la lucha anticorrupción.












