La Corte Suprema de Estados Unidos desestimó este lunes los recursos de apelación presentados por Jalid Sheij Mohamed, señalado como el estratega de los atentados del 11 de septiembre de 2001, así como los de dos de sus presuntos cómplices, Walid bin Attash y Mustafa al Hawsawi. Con esta determinación, el alto tribunal mantiene firme la decisión de un tribunal inferior que dejó sin efecto los acuerdos firmados para evitar la pena de muerte.
El fallo respalda la medida tomada en 2024 por el exsecretario de Defensa, Lloyd Austin, quien anuló los convenios tras el rechazo manifestado por familiares de las víctimas y sobrevivientes de la tragedia. La resolución reconoce que la titularidad del Pentágono posee la facultad legal para intervenir en las negociaciones de las comisiones militares instauradas en la base naval de Guantánamo, Cuba.
El caso, en el que también figura imputado Ammar al Baluchi, continuará su cauce procesal en la vía militar. Las autoridades prevén que el juicio comience en 2028, tras más de dos décadas de retrasos ocasionados por dilemas técnicos, recursos legales de la defensa e impugnaciones sobre los métodos aplicados en las detenciones.
Jalid Sheij Mohamed y los demás procesados enfrentan cargos por el asesinato de 2 mil 977 personas en las agresiones perpetradas en Nueva York, Washington y Pensilvania. La postura asumida por el máximo tribunal abre la puerta a que la fiscalía militar mantenga la petición de pena capital durante el desarrollo del proceso judicial.










