El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, visitó este lunes Uzbekistán para impulsar las relaciones comerciales y de seguridad con Asia Central, en el inicio de una gira que también contempla una escala en India. Sin embargo, la gira diplomática transcurre en medio de cuestionamientos sobre si la agenda del funcionario evita deliberadamente escenarios de mayor tensión internacional como Oriente Medio o el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Durante su estancia en la histórica ciudad de Samarcanda, el máximo diplomático estadounidense encabezó reuniones con los cancilleres de Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y el país anfitrión en el marco del foro diplomático C5+1. Ante la prensa local, Rubio enfatizó la intención de Washington de consolidarse como un socio estratégico para la región, señalando que Asia Central no recibió la atención política adecuada por parte de las anteriores administraciones estadounidenses durante las últimas dos décadas.
No obstante, sectores críticos han insinuado que el diplomático prioriza encuentros de menor riesgo político para eludir disputas internacionales complejas, señalamientos que han sido categóricamente rechazados tanto por el propio Rubio como por el Departamento de Estado. La presencia histórica de Estados Unidos en la zona experimentó altibajos tras la desintegración soviética, cobrando relieve principalmente durante las operaciones militares en Afganistán como punto de tránsito logístico para las tropas aliadas.
En el marco de su estrategia geopolítica, la administración estadounidense busca estrechar vínculos con las naciones centroasiáticas debido a su posición geográfica entre Rusia y China, así como por su potencial económico e industrial. Tras concluir las sesiones de trabajo multilateral, la comitiva del Departamento de Estado continuará con los compromisos agendados en Asia Meridional para cerrar la gira de trabajo a finales de semana.










