El presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, pronunció un mensaje a la nación este domingo tras la jornada de protestas sociales masivas que derivaron en actos de violencia extrema, saqueos y detenciones generalizadas en diversas ciudades del país.
El mandatario condenó los destrozos perpetrados por grupos radicales y delincuentes, señalando que los ataques a edificios públicos y comercios carecen de justificación alguna.
Durante su discurso, Macron afirmó que situaciones como el incendio del ayuntamiento de Limoges generan un sentimiento nacional de rabia y vergüenza.
Las manifestaciones, motivadas por el descontento ante los altos precios y la situación de los servicios públicos, han dejado un saldo preliminar cercano a las 1,800 personas detenidas, numerosos policías heridos y disturbios continuos que obligaron a la Prefectura de París a desplegar unidades especiales de contención.











