La fuerza naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informó que un superpetrolero considerado «infractor» sufrió una enorme explosión tras chocar contra una mina naval mientras intentaba cruzar el estrecho de Ormuz por una ruta no autorizada.
Según la información difundida por Sepah News, el medio oficial de la fuerza militar, la embarcación navegaba con los sistemas de radar y posicionamiento por GPS desactivados.
El buque, que transportaba más de dos millones de barriles de petróleo crudo, realizaba la travesía con el respaldo del ejército estadounidense.
Tras el impacto se desencadenó un incendio de grandes proporciones a bordo, por lo que las autoridades militares iraníes decretaron el cierre de esta vía marítima clave para el comercio energético internacional.












