La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras alertó sobre las secuelas físicas y emocionales que sufren las personas migrantes, refugiadas y desplazadas en México tras sobrevivir a situaciones extremas de violencia como tortura, violencia sexual y secuestros.
A través de un reporte sobre salud mental, los especialistas del organismo explicaron que el trauma se manifiesta mediante reacciones somáticas, como insomnio, hipervigilancia y dolor crónico, debido a que el sistema nervioso mantiene un estado de alerta permanente incluso tiempo después de que la amenaza inicial ha cesado.
Para atender esta problemática, Médicos Sin Fronteras resaltó la labor del Centro de Atención Integral en la Ciudad de México, donde se brinda acompañamiento médico, psicológico y social a largo plazo.
Desde su apertura en 2016, el centro ha atendido a más de 1,200 pacientes y ofrecido más de 23,200 consultas especializadas, promoviendo modelos de atención enfocados en la regulación emocional para devolver la sensación de seguridad y reconstruir el proyecto de vida de los sobrevivientes.












