El Gobierno de Cuba denunció este viernes que las muertes por cáncer en la isla superan actualmente las 70 diarias y que la tasa de supervivencia en niñas, niños y jóvenes cayó del 85 % al 65 %, atribuyendo la crisis sanitaria a las restricciones impuestas por el embargo económico de Estados Unidos sobre la producción e importación de medicamentos oncológicos.
De acuerdo con medios estatales, una serie de fármacos de última generación producidos por farmacéuticas estadounidenses resulta inaccesible para el sistema de salud pública cubano, consecuencia de las sanciones comerciales vigentes desde 1962 y del endurecimiento de las sanciones secundarias implementadas este año contra empresas que mantengan operaciones comerciales con el país caribeño. Asimismo, las autoridades señalaron severas trabas para adquirir equipamiento médico que contenga más del 10 % de insumos estadounidenses.
Informes oficiales detallan que entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, la industria biotecnológica y farmacéutica de la isla registró pérdidas económicas por más de 134.3 millones de dólares. Esta desinstalación financiera provoca que 300 de los 395 fármacos esenciales del cuadro básico de salud sufran desabasto por la imposibilidad de importar materias primas.
Adicionalmente, las autoridades sanitarias denunciaron que 34 entidades bancarias internacionales han cancelado o rechazado procesar transferencias financieras destinadas a la compra de insumos médicos por parte de Cuba, ante el temor de recibir penalizaciones y represalias por parte del Departamento del Tesoro de EE. UU.












