El gobierno de Estados Unidos anunció la designación y sanción de la institución financiera cubana Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA), tras acusarla de brindar servicios financieros a entidades iraníes sancionadas. La medida busca frenar la operatividad de la República Islámica de Irán en la isla, calificada por la administración estadounidense como el principal patrocinador estatal del terrorismo en el mundo.
La Administración encabezada por Donald Trump señaló que Cuba ha funcionado durante años como un punto de apoyo para actores malignos y grupos terroristas que buscan atentar contra la seguridad estadounidense. Ante este escenario, la Casa Blanca enfatizó que no tolerará la presencia de operaciones militares, de inteligencia ni de redes terroristas hostiles promovidas por potencias extranjeras a menos de cien millas de su territorio continental.
Con esta sanción al sector bancario cubano, la administración norteamericana refuerza su postura de máxima presión contra el gobierno de la isla y frena el uso del sistema financiero para triangulaciones internacionales con países sancionados. La medida implica el bloqueo de activos y restricciones operativas para impedir que instituciones o ciudadanos de EE. UU. realicen transacciones con dicha entidad.











