La prórroga del trabajo remoto en las instalaciones centrales del Instituto Nacional Electoral (INE) provocó opiniones encontradas durante la sesión del Consejo General, donde la postura de la consejera Carla Humphrey contrastó de manera directa con el respaldo otorgado por las representaciones partidistas a la gestión de la consejera presidenta, Guadalupe Taddei.
El órgano electoral confirmó la suspensión de actividades presenciales en el complejo de Viaducto Tlalpan tras la evacuación preventiva de 866 trabajadores el pasado martes 13 de octubre por una fuga de combustible en una gasolinera contigua. Aunque la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la Ciudad de México registró cero por ciento de explosividad, los dictámenes identificaron observaciones en las instalaciones de gas y electricidad, por lo que la administración encabezada por Taddei condicionó el regreso a la entrega de informes técnicos complementarios.
Durante la sesión ordinaria, Carla Humphrey manifestó abiertamente su extrañeza por la negativa a reanudar de inmediato las labores presenciales en el inmueble, cuestionando la extensión de la modalidad a distancia.
En contraste, los representantes del PAN (Víctor Hugo Sondón), Morena (Guillermo Santiago) y del partido PAZ (Ernesto Guerra) respaldaron la actuación de la presidenta Guadalupe Taddei.
Los comisionados reconocieron la pronta respuesta de la Presidencia del INE para salvaguardar la integridad física del personal tras el derrame de diésel, priorizando la seguridad preventiva sobre el retorno apresurado a las oficinas.











