En el municipio de Noia, ubicado en la provincia gallega de La Coruña, la Guardia Civil española desarticuló una organización criminal dedicada al tráfico de drogas al menudeo que implementaba aeronaves no tripuladas para la entrega de estupefacientes a sus consumidores. El operativo de las fuerzas de seguridad del Estado culminó con la detención de 10 personas, de las cuales siete recibieron la medida de prisión provisional por parte de las autoridades judiciales.
La investigación, identificada bajo el nombre clave de «Operación Falcone», se extendió durante un periodo de cinco meses tras registrarse un repunte en los índices delictivos de la región y ubicar diversos puntos de venta ilícitos. Los trabajos de inteligencia revelaron que tres establecimientos locales, que simulaban operar de manera independiente, mantenían una estructura coordinada para distribuir sustancias a compradores de Noia y municipios colindantes.
La cadena de suministro se sustentaba en el traslado periódico de cocaína desde la localidad de Cambados, situada a 65 kilómetros del centro de distribución, mediante dos proveedores habituales. La intervención policial se ejecutó en dos etapas: la primera derivó en la captura de tres involucrados durante un cargamento en tránsito, mientras que la segunda concluyó con siete arrestos adicionales y el cateo de tres inmuebles en los que se incautó cocaína, marihuana, hachís y equipo de dosificación.
El elemento distintivo de la red delictiva consistía en el despliegue tecnológico de drones para enviar las dosis directamente a los clientes, un mecanismo diseñado para evadir los patrullajes terrestres y complicar la vigilancia policial. La Guardia Civil informó que las diligencias se mantienen abiertas y no se descartan aprehensiones complementarias en los próximos días.











