Un comando de cientos de terroristas pertenecientes al Estado Islámico en la Provincia de África Occidental perpetró un asalto nocturno contra la base militar de Mairari, ubicada en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria. El ataque, que se prolongó hasta las primeras horas de la madrugada, desató intensos combates en la zona del lago Chad entre los insurgentes y las fuerzas de seguridad del gobierno africano.
Como resultado de la incursión armada, un total de 15 soldados del ejército y cinco miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta Civil perdieron la vida en cumplimiento de sus labores. Fuentes castrenses y de las milicias locales confirmaron que las bajas se registraron durante el enfrentamiento directo, mientras que diversos elementos tuvieron que realizar una retirada táctica hacia zonas boscosas cercanas.
Durante el desarrollo de las hostilidades, los atacantes lograron incendiar las instalaciones castrenses y saquear por completo el arsenal de armas almacenado en el recinto militar. Las autoridades informaron que, aunque las tropas lograron neutralizar a numerosos agresores, todavía existen elementos y milicianos que no han podido ser localizados tras el repliegue táctico en el terreno.
Esta región del noreste nigeriano padece una grave crisis de violencia y seguridad desde el año 2009 a causa de las operaciones del grupo Boko Haram. Dicha situación empeoró notablemente a partir de 2016 con la aparición de su escisión, provocando más de 35 mil muertes y millones de desplazados en Nigeria y naciones vecinas según registros oficiales.











