El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, desestimó la propuesta de paz filtrada por medios de comunicación norteamericanos al argumentar que se limita a plantear una tregua inmediata, pero omite las bases necesarias para lograr un arreglo pacífico sostenible a largo plazo.
Durante su participación en la cumbre de la Conferencia de Interacción de Medidas de Confianza en Asia en Bakú, el jefe de la diplomacia rusa criticó que el cuarto punto del esquema estadounidense proponga un cese al fuego en la línea de contacto sin ofrecer garantías estructurales. Asimismo, advirtió que cualquier acuerdo de alto el fuego sería incumplido por Ucrania y sus aliados europeos, y matizó que Moscú no ha recibido formalmente el documento por canales diplomáticos.
Lavrov aseguró que las iniciativas occidentales han experimentado un retroceso constante desde la cumbre sostenida en Alaska en agosto de 2025 entre los mandatarios Vladímir Putin y Donald Trump. Ante este escenario, sostuvo que el rumbo del conflicto quedará definido en el ámbito militar, a pesar de la disposición formal de su país para entablar negociaciones de paz.
El plan impulsado por los enviados de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, consta de cuatro ejes fundamentales discutidos con representantes de Ucrania, el Reino Unido, Francia y Alemania. La estrategia contempla la creación de un mecanismo de reconstrucción económica gestionado por el Banco Mundial y BlackRock, la implementación de garantías de seguridad similares al artículo cinco de la OTAN para Kiev, un acuerdo energético trilateral que implica el levantamiento de sanciones, y finalmente el congelamiento de las hostilidades en la actual línea del frente.











