El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de un nuevo campo de pruebas militares en Montana para desarrollar y evaluar tecnologías de armamento avanzado, incluidos sistemas autónomos, herramientas de guerra electrónica y armas supersónicas e hipersónicas.
Durante un acto político en Kalispell, el mandatario afirmó que el Departamento de Guerra establecerá una instalación destinada a mantener la superioridad militar estadounidense. Trump aseguró que varios representantes de Montana habían solicitado el proyecto, aunque no detalló su presupuesto, ubicación exacta ni calendario de construcción. La agencia Associated Press reportó el anuncio durante la gira del presidente para respaldar a candidatos republicanos rumbo a las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
La iniciativa se alinea con prioridades tecnológicas que el Pentágono ya había planteado. El Departamento de Guerra identifica entre sus áreas estratégicas el desarrollo de sistemas autónomos, inteligencia artificial aplicada al ámbito militar, guerra electrónica y capacidades hipersónicas. Además, en septiembre anunció la creación del Comando de Guerra Autónoma, enfocado en ampliar el uso de drones y sistemas robóticos en las operaciones militares.
Las tecnologías mencionadas tienen aplicaciones distintas. Los sistemas autónomos pueden ejecutar determinadas tareas con diferentes grados de intervención humana; la guerra electrónica busca interferir o proteger comunicaciones, radares y otros equipos, mientras que las armas hipersónicas superan cinco veces la velocidad del sonido y plantean nuevos desafíos para los sistemas de detección e interceptación.
Montana ya tiene una presencia militar estratégica: la base aérea Malmstrom alberga parte de la infraestructura estadounidense de misiles balísticos intercontinentales. Sin embargo, no se ha confirmado que el nuevo campo de pruebas vaya a instalarse en esa base.
Hasta ahora, no se han divulgado detalles suficientes para determinar el costo, la extensión o el inicio de operaciones del proyecto. El anuncio representa una nueva apuesta por la modernización militar, pero su alcance concreto dependerá de la información técnica y administrativa que publique el gobierno estadounidense.











