El gobierno de Cuba acusó este miércoles al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de presionar y chantajear a jefes de Estado y de Gobierno extranjeros para que voten en contra o se abstengan en la resolución que exige el fin del embargo estadounidense, la cual será examinada por la Asamblea General de la ONU el próximo 28 de octubre.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, y el vicecanciller, Carlos Fernández de Cossío, reaccionaron luego de que Rubio hablara con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, afirmando que La Habana no hará reformas mientras sienta el respaldo internacional.
Las autoridades de la isla atribuyeron la denuncia a una estrategia de Washington para debilitar el histórico apoyo a la resolución no vinculante que la ONU vota desde 1992, en un contexto de endurecimiento de sanciones y bloqueo petrolero implementados bajo la administración de Donald Trump, presidente de Estados Unidos.











