La Universidad de Cornell ordenó la suspensión de todas las fiestas en casas de fraternidades hasta el final del curso académico 2026-2027, luego de que una mujer presentara una demanda contra siete integrantes de la fraternidad Chi Phi por drogarla y agredirla sexualmente en octubre de 2024.
El presidente de la institución, Michael Kotlikoff, anunció una política de «tolerancia cero» que contempla la expulsión inmediata de las organizaciones que violen las normas, así como la creación de alternativas de esparcimiento más seguras y el reforzamiento de la atención a víctimas.
La decisión ocurre en medio de críticas por la gestión del caso, luego de que la investigación inicial concluyera sin cargos criminales por parte de la Fiscalía. Por su parte, la demandante denunció también la difusión no consentida de mensajes que atentaban contra su integridad, mientras que los señalados rechazan las acusaciones.











