La Secretaría de Seguridad de Jalisco y la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos iniciaron investigaciones internas contra dos agentes policiales y un efectivo de rescate por su presunta responsabilidad en el uso excesivo de la fuerza registrado durante la manifestación por el agua del pasado domingo.
Las indagatorias institucionales fueron aperturadas luego de que testimonios y material videográfico permitieran la identificación de los dos policías estatales implicados, mientras que la corporación de bomberos evalúa la actuación del elemento que accionó chorros de agua a presión directamente contra los manifestantes.
Sobre los hechos, el gobernador del estado, Pablo Lemus, admitió públicamente la existencia de fallas estructurales en el despliegue policial frente a la sede del Ejecutivo estatal, reconociendo que la intervención derivó en agresiones y aprehensiones arbitrarias.
El mandatario estatal subrayó que, tras la revisión de los registros visuales, se determinó que el operativo careció de control en los momentos de mayor tensión, por lo que se comprometió a deslindar las responsabilidades correspondientes entre los mandos y operativos participantes.











