El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas renovó este miércoles por un periodo de un año el régimen de sanciones aplicado contra Haití, marco normativo que contempla la congelación de activos financieros, la restricción de viajes internacionales y un embargo de armamento enfocado en frenar la violencia ejercida por las organizaciones criminales en la nación caribeña.
La resolución, presentada de manera conjunta por las delegaciones de Estados Unidos y Panamá, obtuvo catorce votos a favor y la abstención de la representación diplomática de Rusia. La disposición aprobada establece además una prórroga de trece meses para el mandato del Grupo de Expertos, organismo responsable de supervisar la aplicación efectiva de las medidas restrictivas en la región.
Durante el desarrollo de la sesión, la representación estadounidense precisó que las restricciones en el flujo de armas contemplan exenciones específicas para respaldar el equipamiento de las fuerzas de seguridad bajo mando gubernamental. En contraste, la delegación rusa argumentó su abstención al calificar como ineficaz el esquema sancionatorio actual instaurado desde octubre de 2022.
La adopción de este instrumento busca contener la crisis de gobernabilidad y seguridad que afecta a la población haitiana, mediante el bloqueo de suministros logísticos a los grupos armados que controlan zonas estratégicas del territorio nacional.











