La FIFA planea proponer un fondo de desarrollo histórico de 6.350 millones de dólares para el periodo 2027-2030, una estrategia clave de su presidente Gianni Infantino para recuperar la confianza de las federaciones internacionales. Tras el rotundo fracaso de su plan secreto de inversión privada para los Mundiales el cual tuvo que ser cancelado en julio de 2026 ante la feroz resistencia de confederaciones como la UEFA el dirigente suizo apuesta ahora por redistribuir las propias reservas financieras de la institución para calmar las tensiones políticas.
El ambicioso proyecto económico contempla un incremento sustancial en el presupuesto destinado a impulsar el fútbol a nivel global, con especial énfasis en las categorías juveniles y el balompié femenino. De aprobarse el esquema, cada una de las 211 asociaciones nacionales afiliadas recibirá un aumento de 25 millones de dólares, elevando sustancialmente el financiamiento básico respecto a ciclos anteriores. Asimismo, las seis confederaciones continentales del planeta saldrán beneficiadas al recibir una inyección directa de 99 millones de dólares cada una.
Esta lluvia de recursos económicos llega en un momento crítico para la cúpula de la FIFA, ya que la UEFA, liderada por Aleksander Čeferin, encabeza un frente de oposición que busca destituir a Infantino. Además de explorar vías legales mediante una denuncia penal en Suiza por presunta mala gestión financiera, el bloque europeo se encuentra en una carrera contrarreloj para perfilar un candidato de unidad que compita en las elecciones presidenciales. El reglamento estipula que cualquier aspirante que desee desafiar al actual mandatario tiene como fecha límite el próximo 18 de noviembre para inscribirse oficialmente.
El desenlace de esta batalla por el control del fútbol mundial se definirá a principios del próximo año, teniendo como escenario el 77.º Congreso de la FIFA que se celebrará en marzo de 2027 en Rabat, Marruecos. Aunque el bloque europeo representa más de una cuarta parte de los votos totales de la asamblea, Infantino ya ha comenzado a amarrar el respaldo de regiones clave como Sudamérica y África, perfilando una votación sumamente reñida donde el éxito financiero de la Copa del Mundo de 48 equipos será su principal carta de presentación.











