La policía alemana detuvo en la localidad de Nürtingen a dos ciudadanos turcos sospechosos de haber provocado un incendio en una terminal de Starlink en Wola Krobowska, Polonia, el pasado 23 de septiembre. La infraestructura dañada resulta clave para garantizar el funcionamiento y la seguridad del servicio de internet en Ucrania.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, confirmó las detenciones realizadas a petición de los servicios de inteligencia de su país, señalando que los implicados serán extraditados para responder ante la justicia polaca. El Gobierno de Varsovia mantiene la hipótesis de que el ataque responde a una operación de sabotaje orquestada por los servicios secretos de Rusia.
De acuerdo con investigaciones de medios locales, los sospechosos de 34 y 38 años ingresaron a la estación eléctrica, vertieron líquido inflamable sobre un armario de control y huyeron del lugar en cuestión de minutos. Las fuerzas de seguridad alemanas habrían mantenido bajo vigilancia el traslado de los individuos tanto en su trayecto hacia Polonia como en su retorno a territorio germano.
Adicionalmente, reportes de la prensa alemana apuntan a la posible aprehensión de un tercer involucrado en Berlín y de una mujer vinculada al crimen organizado en Karlsruhe. Se prevé que los dos principales detenidos en Nürtingen comparezcan ante un juez de instrucción a lo largo de este martes para definir su situación jurídica.











