Publicidad

Una manifestación ciudadana para exigir el suministro de agua limpia en la Zona Metropolitana de Guadalajara concluyó este domingo en enfrentamientos con elementos de la Policía Estatal frente a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro, dejando un saldo de disturbios, uso de agentes químicos y denuncias de detenciones.

La movilización inicial convocó a vecinos de diversas colonias, activistas, estudiantes y familias, quienes partieron de la Glorieta de La Minerva para marchar hacia el recinto gubernamental. Los inconformes reclamaron la persistencia de la crisis hídrica que afecta a miles de hogares, donde denuncian recibir líquido turbio y maloliente, además de exigir cuentas claras al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) sobre la calidad del recurso.

La protesta escaló de tono cuando algunos de los participantes lograron derribar las vallas de contención colocadas en el perímetro de la residencia oficial. En respuesta, los uniformados desplegaron un operativo antimotines en el que utilizaron chorros de agua y gas pimienta para dispersar a la multitud, lo que generó señalamientos por parte de los asistentes debido a la ironía de emplear agua a presión contra una movilización que exigía precisamente acceso a agua segura.

Durante el desalojo también se registraron reportes y denuncias en redes sociales sobre presuntas agresiones físicas, retenciones y detenciones arbitrarias de manifestantes. Diversas organizaciones defensoras de derechos humanos, que la víspera habían advertido sobre el despliegue policial y los riesgos de criminalizar la protesta social, exigieron al gobierno estatal la inmediata liberación de los detenidos y el cese de las agresiones, mientras el gobernador Pablo Lemus enfrenta la presión de implementar un plan integral ante la severa problemática hídrica en la entidad.