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El municipio costero de Puerto Vallarta, Jalisco, amaneció en una atmósfera de aparente tranquilidad pero bajo alerta permanente ante la inminente llegada del huracán Simón. Desde las primeras horas de este sábado, las autoridades, pobladores y comerciantes locales reforzaron las medidas preventivas, mientras el mar comenzó a registrar incrementos en su nivel y las embarcaciones fueron resguardadas y aseguradas sobre tierra firme para evitar pérdidas materiales.

A pesar de que el oleaje en la zona del malecón aún no mostraba la marejada ciclónica extrema prevista para las próximas horas, el drástico cambio en las mareas y el comportamiento atmosférico llevaron a la población a tomar precauciones inmediatas. Tanto familias locales como turistas acudieron de forma masiva a supermercados y tiendas de autoservicio para abastecerse de víveres esenciales, principalmente agua embotellada, alimentos no perecederos e insumos de primera necesidad.

Las autoridades de Protección Civil mantienen bajo estrecho monitoreo la trayectoria de Simón en las costas del Pacífico mexicano. Se ha instado a la ciudadanía a extremar precauciones, suspender actividades recreativas en las playas y mantenerse atentos a las indicaciones oficiales y eventuales avisos de evacuación en zonas vulnerables.