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Este viernes 9 de octubre, el aclamado director mexicano Guillermo del Toro celebra su cumpleaños número 62, consagrado como uno de los visionarios más influyentes del cine contemporáneo. Nacido en Guadalajara, Jalisco, el cineasta tapatío ha construido un universo narrativo único al fusionar el terror, la fantasía y el drama humano, convirtiendo a los monstruos en símbolos de empatía y belleza. 

Su dominio técnico, su capacidad para crear mundos inolvidables y su narrativa poética le han valido el reconocimiento de la crítica global y múltiples premios de la Academia, consolidando su lugar en la historia del séptimo arte.

Su amor por la narrativa fantástica y su perspectiva singular sobre la vida están arraigados en sus orígenes, algo que el propio cineasta dejó en claro en un momento que quedó grabado en la memoria colectiva. Ocurrió en enero de 2018, durante la conferencia de prensa posterior a la 75ª edición de los premios Golden Globes, donde triunfó como Mejor Director por La forma del agua. 

Al ser cuestionado por una periodista sobre cómo lograba equilibrar el lado oscuro y la belleza de la naturaleza humana de una manera tan fluida, Del Toro respondió entre sonrisas con una frase directa y contundente: «Porque soy mexicano. Nadie ama la vida tanto como nosotros, porque somos muy conscientes de la muerte».

5 películas imprescindibles para celebrar la creatividad de Guillermo del Toro

  • El laberinto del fauno (2006): Ambientada en la posguerra española, esta obra maestra entrelaza la dura realidad del fascismo con una oscura fábula de fantasía. Es ampliamente considerada una de las mejores películas del cine moderno.
  • La forma del agua (2017): Un emotivo cuento, con monstruos, ambientado durante la Guerra Fría que le otorgó los premios Oscar a Mejor Película y Mejor Director, celebrando la empatía hacia lo diferente.
  • Pinocho de Guillermo del Toro (2022): Reinvención en técnica stop-motion del clásico cuento, ambientada en la Italia fascista de los años 30. Esta producción le valió el Oscar a Mejor Película de Animación.

  • El espinazo del diablo (2001): Una historia de fantasmas profundamente personal con el contexto de la Guerra Civil Española como trasfondo, que sentó las bases temáticas de su cine.
  • Hellboy (2004) / Hellboy II: El ejército dorado (2008): La perfecta demostración de cómo adaptar el cómic al cine con un toque de autor, elevando a los personajes marginados a la categoría de héroes inolvidables.

Más allá de sus logros en la pantalla grande, Del Toro se ha caracterizado por su constante apoyo al talento y a la sociedad mexicana. Ha financiado becas para que jóvenes cineastas estudien en el extranjero, apoyó activamente al equipo mexicano en las Olimpiadas de Matemáticas cuando carecían de recursos y ha impulsado talleres de animación en Guadalajara.

En cuanto a la evolución de la industria, el realizador ha mantenido una postura firme y crítica ante el auge de la inteligencia artificial en el arte: para él, la IA no produce arte, sino «información procesada», defendiendo que la verdadera esencia del cine reside en el dolor, la emoción y las imperfecciones humanas que solo un artista real puede plasmar en pantalla.