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Durante la sesión del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), la consejera Frida Denisse Gómez Puga denunció haber recibido amenazas graves y directas contra su integridad física y la de su familia, las cuales vinculó de manera directa con la controversia generada por su propuesta para regular las llamadas «boletas planchadas» (boletas sin doblez).

«Ninguna amenaza contra mí, ni contra mi familia, determinará el sentido de mi voto», aseveró la funcionaria electoral durante su posicionamiento, al tiempo que advirtió que cualquier intento de intimidación hacia las autoridades electorales atenta directamente contra la independencia del órgano constitucional autónomo y la democracia en México.

La consejera aclaró que su planteamiento sobre el manejo de las boletas buscaba fortalecer la vigilancia en las casillas y apoyar a las fuerzas políticas con menor capacidad de representación, rechazando rotundamente que la iniciativa pretendiera beneficiar a algún partido en particular.

Durante el desarrollo de la sesión se observó que consejerías como Blanca Yahaira Cruz, Carla Humphrey, Martín Faz y Arturo Castillo, así como la representación del PRI en el Consejo General, evitaron expresar públicamente su solidaridad con la funcionaria tras el anuncio de las intimidaciones.

Ante esta situación, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, recriminó la postura del pleno y exigió a los representantes partidistas manifestarse firmemente en favor de la consejera en sus intervenciones posteriores, subrayando que no se puede permitir que ningún integrante del instituto esté sometido a presiones o amenazas de ninguna naturaleza. En su intervención, Taddei también hizo un llamado a actuar con responsabilidad institucional y a respetar las decisiones adoptadas por la mayoría del Consejo General del INE.