El fullback estelar de los San Francisco 49ers, Kyle Juszczyk, logró que la NFL rescindiera en su totalidad la sanción económica de 14,926 dólares que le había sido impuesta durante la Semana 2. La liga había castigado al veterano ofensivo bajo el argumento de que realizó una manifestación antideportiva al simular que bebía cerveza de un solo trago tras conseguir primeros y diez.
Durante su audiencia formal de apelación, Juszczyk demostró que su gesto festivo no emulaba el consumo de alcohol, sino la ingesta de un empaque de jugo en honor a su apodo de toda la vida, «Juice». El jugador presentó como evidencia que porta protectores con imágenes de cajas de jugo y que el público en el Levi’s Stadium acostumbra corear su sobrenombre cada vez que completa una jugada relevante.
El jugador criticó abiertamente la postura inicial de las autoridades deportivas al calificar de hipócrita que se castigara un supuesto ademán con cerveza mientras la liga mantiene multimillonarios acuerdos de patrocinio cervecero. El revuelo mediático derivó en un beneficio para Juszczyk, quien cerró una alianza publicitaria con la empresa Ocean Spray para regalar 14,926 botellas de jugo.
La resolución favorable derivó en un comunicado conjunto entre la liga y el sindicato de jugadores (NFLPA), estableciendo un cambio de criterio reglamentario. A partir de este caso, todas las celebraciones que imiten beber cualquier tipo de líquido quedan formalmente autorizadas en los emparrillados, limitándose los castigos únicamente a conductas violentas, gestos sexuales o alusiones a armas y drogas.












