Una agencia gubernamental finlandesa ordenó a Google suspender la construcción de dos nuevos centros de datos en los municipios de Muhos y Kajaani a más tardar el 23 de octubre. La medida frena de manera temporal parte de una inversión de 13.000 millones de euros destinada al desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial en Europa.
La autoridad ambiental abrió una investigación tras detectar la tala de más de 300 hectáreas de bosque a través de la firma representante Tuike Finland, realizada presuntamente sin la evaluación de impacto ambiental correspondiente. Ante la resolución, la empresa tecnológica reconoció no haber cumplido con sus propios estándares internos y se comprometió a acatar las recomendaciones de los reguladores.
El incidente ocurre en medio del auge de instalaciones tecnológicas en Finlandia, impulsado por su clima frío y oferta de energía limpia.












