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Christa Pike, la reclusa condenada a muerte que sobrevivió a dos intentos de inyección letal el pasado 30 de septiembre en Tennessee, ya logra levantarse y caminar por su habitación hospitalaria, según informó su defensa legal. De acuerdo con el abogado Stephen Ferrell, aunque persiste cierta confusión mental en la paciente, los reportes confirman su movilidad asistida.

Previamente, el abogado Randy Spivey reveló ante un tribunal del condado de Davidson que las primeras palabras de Pike al despertar fueron de profunda desorientación. El equipo legal y médico calificó su despertar como una sorpresa mayúscula, advirtiendo al mismo tiempo que enfrenta una convalecencia compleja debido a complicaciones físicas.

Entre los padecimientos actuales derivados del proceso destacan un coágulo sanguíneo en un brazo, un cuadro de neumonía y dificultades severas para deglutir, mientras los médicos evalúan si recuperará la movilidad total de sus extremidades superiores. Pike cumple una sentencia capital dictada en 1996 por el homicidio de su compañera estudiantil Colleen Slemmer.

Ante la gravedad de los hechos ocurridos en la fallida ejecución, el gobernador estatal Bill Lee suspendió la aplicación de la pena capital durante el resto de 2026, mientras la fiscalía evita pronunciarse sobre una posible nueva orden judicial. El caso mantiene abierta la polémica sobre los protocolos de ejecución en Estados Unidos.