Durante un mitin político en San Antonio, Texas, Donald Trump anunció que otorgará la Medalla Presidencial de la Libertad al histórico exlanzador de Grandes Ligas Roger Clemens. Ante los asistentes, Trump destacó la carrera del siete veces ganador del premio Cy Young y lo calificó como probablemente el mejor serpentinero de la historia del béisbol.
El mandatario aprovechó la ocasión para criticar duramente al Salón de la Fama de Cooperstown por haber marginado de sus filas al estelar lanzador texano, catalogando esa exclusión como algo ridículo. Trump enfatizó ante la multitud que la Medalla de la Libertad, máximo reconocimiento civil de los Estados Unidos, se sitúa con un gran salto por encima de cualquier placa en el recinto de los inmortales.
Invitado a subir al estrado, Clemens se mostró visiblemente sorprendido ante el pronunciamiento en su estado natal. El expelotero declaró estar atónito y aseguró que este galardón civil eclipsa por completo cualquier hazaña lograda durante sus 24 temporadas como profesional, agregando un agradecimiento directo al considerar un honor recibirlo de manos del líder republicano.
El nombramiento reavivó la discusión sobre el controvertido legado de Clemens, quien conquistó dos Series Mundiales con los Yankees y dos juegos de 20 ponches con Boston, pero cuyo ingreso a Cooperstown se vio truncado por imputaciones sobre el consumo de sustancias para mejorar el rendimiento en el Informe Mitchell. Con esta distinción, se sumará a figuras del deporte previamente reconocidas por Trump como Mariano Rivera y Tiger Woods.












