En el tercer aniversario de los ataques de Hamás, el Ejército israelí y la Policía de Fronteras desplegaron este miércoles un amplio operativo en diversos puntos de Cisjordania que incluyó toques de queda, cercos a localidades y la demolición de al menos una vivienda. Fuentes militares confirmaron que las acciones buscan interrogar y detener a decenas de personas sospechosas de terrorismo e incitación, particularmente por expresar apoyo a la masacre perpetrada el 7 de octubre de 2023.
Como parte de las medidas de seguridad por las conmemoraciones en Israel, jornada que recuerda a las mil 200 víctimas mortales y 251 rehenes de aquellos ataques, los cruces fronterizos entre territorio israelí, Gaza y Cisjordania permanecen cerrados. En Nablus, las tropas ingresaron de madrugada con vehículos blindados y una excavadora para imponer el toque de queda, catear viviendas, arrestar a nueve personas, incluido el periodista local Umair Istaitiya, y destruir monumentos palestinos.
La ofensiva también abarcó localidades ubicadas al noroeste de Jerusalén, según reportó la gobernación dependiente de la Autoridad Nacional Palestina. En la población de Bidu, los soldados desalojaron un sector para demoler la casa del preso Qadri Samara, señalado por un ataque armado cometido el pasado 20 de septiembre en las inmediaciones del asentamiento de Neve Tzuf.
Paralelamente, en Beit Duqu, Beit Anan, Al Qubeiba, Beit Surik y Qatana, las fuerzas de seguridad impusieron restricciones totales de movilidad, bloqueando accesos e impidiendo que los residentes salieran hacia sus centros de trabajo. Las operaciones combinaron registros domiciliarios masivos y detenciones prolongadas sobre el terreno en medio de la alta tensión por la fecha conmemorativa.












