En el marco de la campaña para el balotaje presidencial, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva acusó a la ultraderecha liderada por Flávio Bolsonaro de querer «entorpecer» el debate parlamentario para reducir la semana laboral de seis a cinco días. Las declaraciones del mandatario se produjeron al inicio de las discusiones en el Senado, donde el Gobierno busca una aprobación rápida de la enmienda constitucional impulsada por el oficialismo antes de la definición electoral del 25 de octubre.
El jefe de Estado instó al senador y rival político a definir la postura del Partido Liberal (PL) frente a la iniciativa, afirmando que la votación parlamentaria expondrá los compromisos de cada candidato con el bienestar de los trabajadores. Por su parte, Flávio Bolsonaro tildó de «oportunista» la propuesta de flexibilización de la jornada laboral, evitando precisar si votará a favor o en contra del proyecto de reforma constitucional.
La estrategia de Lula da Silva busca capitalizar el respaldo popular a la medida tras los resultados de la primera vuelta electoral, en la que Bolsonaro logró una ligera ventaja de dos puntos. El proyecto legislativo, que ya obtuvo una amplia mayoría en la Cámara de Diputados, se encuentra ahora bajo el análisis del Senado liderado por Davi Alcolumbre, convirtiéndose en un eje central del debate político en Brasil.












